Por Jorge Salcedo

El diario Granma, órgano oficial del Partido Comunista de Cuba, publicó el 8 de abril un extenso editorial defendiendo al gobierno cubano de las múltiples condenas recibidas por su responsabilidad en la muerte de Orlando Zapata Tamayo y su negativa a liberar a los prisioneros de conciencia. "El imperio y sus aliados se han lanzado a una nueva cruzada para intentar demonizar a Cuba…", comienza el escrito del Granma, que pretende señalar estas condenas como parte de una "campaña mediática" dirigida y promovida por los Estados Unidos.

Tienen una ardua tarea los periodistas del Granma. Desconocer a los cubanos, calumniar a los cubanos, se les va haciendo cuesta arriba. Aún en su hermético mundillo de monopolio mediático y bloqueo informativo se filtra la realidad de la verdadera campaña contra la tiranía —que jamás contra Cuba— y la identidad y el carácter de sus protagonistas y genuinos promotores. Primero entre ellos, para siempre, Orlando Zapata Tamayo, quien dejó escrito con su sangre un testamento político contra el oprobio y la afrenta de 51 años de poder totalitario. Protagonista Reina Luisa Tamayo, testigo de los abusos de que fuera objeto su hijo y acusadora infatigable de sus esbirros. Promotoras las Damas de Blanco, golpeadas y escarnecidas por las turbas parapoliciales que organiza, controla y moviliza el gobierno, marchando a pesar de las turbas para recordar que sus hijos, esposos, padres y hermanos están pudriéndose en las cárceles por ejercer derechos universalmente reconocidos: hablar, escribir, asociarse, reunirse para participar libremente en la sociedad en la que viven. Promotor Guillermo Fariñas, dispuesto a perder la vida para honrar la memoria de Orlando Zapata Tamayo y no permitir que se ignoren los crímenes de una tiranía que liquida a sus opositores pacíficos condenándolos a décadas de cárcel en condiciones infrahumanas.

No es el imperio, ciertamente, quien promueve esta campaña que tanto le preocupa al castrismo. Ni terroristas, ni aliados, ni mercenarios del imperio. Somos los cubanos dispuestos a recobrar nuestros derechos, dentro y fuera de la isla, a sobreponernos al miedo, las divisiones, la parálisis que promueve el castrismo. Cubanos con visiones distintas sobre el futuro de Cuba, pero comprometidos también con el derecho de cada uno a expresar y hacer valer sus preferencias políticas, sometiéndolas a la crítica, el debate y el voto de la ciudadanía, respetando la integridad física y moral de todos, incluida, también, la de los partidarios del actual sistema político cubano.

Cómo no agradecer en este empeño la solidaridad internacional, por primera vez masiva, no ideológica, plural, con los demócratas cubanos. Las palabras del presidente de Chile, Sebastián Piñera, apenas dos días después de la muerte de Zapata, reconociendo su valía y reclamando "la inmediata liberación de los más de 200 prisioneros políticos que aún se encuentran encarcelados en Cuba y el fin a toda forma de opresión política en la isla." Las palabras del presidente de Costa Rica y Premio Nobel de la Paz, Oscar Arias, afirmando, claro y alto, que "cada preso político niega que Cuba sea una democracia". Cómo no agradecer los pronunciamientos del gobierno español, del congreso mexicano, del Parlamento Europeo, del congreso chileno y del presidente Obama, solidarizándose con la causa de los presos políticos. Y más allá de los gobiernos, cómo no agradecer la simpatía y el apoyo de la sociedad civil en los países democráticos, los cientos de editoriales y artículos aparecidos en Latinoamérica y España, en Norteamérica y Europa, las más de 45 mil firmas apoyando la declaración de la campaña #OZT: Yo acuso al gobierno cubano, cientos de ellas provenientes de escritores, periodistas, académicos, artistas, sindicalistas, políticos, figuras públicas cubanas y de todas partes del mundo —Herta Müler, Almodóvar, Vargas Llosa, Savater, Ian Gibson, Cornel West, Enrique Krauze, Andy Pettit, Ana Belén, Víctor Manuel…—, promotores también de "la campaña mediática", tan manipulados ellos y mercenarios del imperio como Orlando Zapata y Guillermo Fariñas, como los disidentes y los exiliados cubanos.

por la libertad de los presos políticos cubanos
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3 Comentarios:

  1. Patria Civil. dijo...

    ¿Qué falta por hacer? ¿Qué falta, que tu recuerdes, queda por hacer? ¿Seguir respondiéndo ley, siguiéndo a los artilugios de la dictadura social: prensa, discursos y conferencias del gobierno? ¿Eso es lo que queda? ¿el ping pon de la disidencia con el burlero guardiero oficial?
    ¿Hacer? ¿No hacer?;y ¿en qué momento hacer o no hacer? ¿en qué circunstancias remontar el mar y ondear las velas hacia el horizonte? ¿que motivaciones?; ¿comprarse alguna cosa? ¿vivir de alguna forma? ¿Qué falta que tu recuerdes, queda por hacer... o no hacer ahora... quizá más adelante, en aquella circunstancia que sabes?, ¿qué ocurrira?
    Están las estaciones de la Tierra: Primavera, Verano... que ocurre en las almas de todos y que todos convienen a bien respetar. ¿Seguir los cauces de la naturaleza de la gente? ¿Seguir plantando un frente de amor al odio y la rencilla que alimenta el oficialismo? ¿De verdad; qué hacer, qué se nos puede haber olvidado; qué se nos puede hacer recordar en palabras que dijimos, ¿en promesas que nombramos y siguen estando sin estar en la realidad?; ¿¡es nuestro caso, quizá!? ¿Qué hacer para que no sobre nadie; y si sobra fuere propia su marcha de asuntos mejores en los que ocuparse?

  2. Anónimo dijo...

    LO UNICO QUE DESDE AQUI PIDO ES QUE TODOS LOS CUBANOS QUE NOS ENCONTRAMOS EN LA DIASPORA UNAMOS NUESTRAS VOCES Y ESCRITOS A LOS QUE DESDE LA ISLA SE LEVANTAN CONTRA LA DICTADURA. ES HORA YA!!!

  3. Faustino Monteagudo dijo...

    Yo digo hasta cuando se va a permitir que los castros sigan engañando al mundo haciendo creer que esos actos de repudio son el pueblo indignado. Basta Ya señor Raul Castro si se le puede llamar señor, Basta ya señor Fidel Castro si sele puede llamar señor, todos los que hemos vivido bajo su despiadada tirania sabemos que esos no son mas que sus propios esbirros mandadados y entrenados para eso por ustedes.

    Abajo la tirania Castrista, Viva Cuba Libre Vivan Los derchos humanos Vivan para siempre todos nuestros muertos señores TERRORISTAS.